Hipermetropia, Miopia, Astigmatismo
viernes, 11 de marzo de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
Síndrome de Down/Trisomía 21
Es un trastorno genético en el cual una persona tiene 47 cromosomas en lugar de los 46 usuales.
Causas
En la mayoría de los casos, el síndrome de Down ocurre cuando hay una copia extra del cromosoma 21. Esta forma de síndrome de Down se denomina trisomía 21. El cromosoma extra causa problemas con la forma en la que se desarrollan el cuerpo y el cerebro.
El síndrome de Down es una de las causas más comunes de anomalías congénitas.
El síndrome de Down es una de las causas más comunes de anomalías congénitas.
Síntomas
Los síntomas del síndrome de Down varían de una persona a otra y pueden ir de leves a graves. Sin importar la gravedad de la afección, las personas con síndrome de Down tienen una apariencia ampliamente reconocida.
La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo, la cabeza puede ser redonda con una zona plana en la parte de atrás. La esquina interna de los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.
Los signos físicos comunes incluyen:
Los niños también pueden tener retraso del desarrollo mental y social. Los problemas comunes pueden incluir:
Muchas afecciones diferentes se observan en personas nacidas con síndrome de Down, por ejemplo:
La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo, la cabeza puede ser redonda con una zona plana en la parte de atrás. La esquina interna de los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.
Los signos físicos comunes incluyen:
- Disminución del tono muscular al nacer
- Exceso de piel en la nuca
- Nariz achatada
- Uniones separadas entre los huesos del cráneo (suturas)
- Pliegue único en la palma de la mano
- Orejas pequeñas
- Boca pequeña
- Ojos inclinados hacia arriba
- Manos cortas y anchas con dedos cortos
- Manchas blancas en la parte coloreada del ojo (manchas de Brushfield)
Los niños también pueden tener retraso del desarrollo mental y social. Los problemas comunes pueden incluir:
- Comportamiento impulsivo
- Deficiencia en la capacidad de discernimiento
- Período de atención corto
- Aprendizaje lento
Muchas afecciones diferentes se observan en personas nacidas con síndrome de Down, por ejemplo:
- Anomalías congénitas que comprometen el corazón, como la comunicación interauricular o la comunicación interventricular
- Se puede observar demencia
- Problemas de los ojos como cataratas (la mayoría de los niños con síndrome de Down necesitan gafas)
- Vómito temprano y profuso, que puede ser un signo de bloqueo gastrointestinal, como atresia esofágica y atresia duodenal
- Problemas auditivos, probablemente causados por infecciones regulares del oído
- Problemas de la cadera y riesgo de dislocación
- Problemas prolongados (crónicos) de estreñimiento
- Apnea del sueño (debido a que la boca, la garganta y las vías respiratorias son estrechas en los niños con síndrome de Down)
- Dientes que aparecen más tarde de lo normal y en un lugar que puede causar problemas con la masticación
- Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo)
Pruebas y exámenes
Un médico con frecuencia puede hacer un diagnóstico del síndrome de Down al nacer con base en la apariencia del bebé. El médico puede escuchar un soplo cardíaco al auscultar el pecho del bebé con un estetoscopio.
Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y confirmar el diagnóstico.
Otros exámenes que se pueden llevar a cabo incluyen:
Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y confirmar el diagnóstico.
Otros exámenes que se pueden llevar a cabo incluyen:
- Ecocardiografía para verificar si hay defectos cardíacos (por lo general, se hacen poco después de nacer)
- ECG
- Radiografía de tórax y tracto gastrointestinal
- Examen de los ojos todos los años durante la niñez
- Audiometrías cada 6 a 12 meses, según la edad
- Exámenes dentales cada 6 meses
- Radiografías de la columna cervical o superior entre las edades de 3 a 5 años
- Citologías y exámenes pélvicos comenzando durante la pubertad o hacia los 21 años de edad
- Exámenes de tiroides cada 12 meses
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para el síndrome de Down. Un niño nacido con una obstrucción gastrointestinal puede necesitar una cirugía mayor inmediatamente después de nacer. Ciertas anomalías cardíacas también pueden requerir cirugía.
Al amamantar, el bebé debe estar bien apoyado y totalmente despierto. El bebé puede tener algún escape debido al control deficiente de la lengua. Sin embargo, muchos bebés con el síndrome de Down pueden lactar de manera satisfactoria.
La obesidad puede volverse un problema para los niños mayores y los adultos. Realizar mucha actividad y evitar los alimentos ricos en calorías es importante. Antes de empezar actividades deportivas, se deben examinar el cuello y las caderas del niño.
La formación conductual puede ayudar a las personas con síndrome de Down y sus familias a hacerle frente a la frustración, el enojo y el comportamiento compulsivo que suele presentarse. Los padres y cuidadores deben aprender a ayudarle a la persona con síndrome de Down a enfrentar la frustración. Al mismo tiempo, es importante estimular la independencia.
Las mujeres adolescentes y adultas con síndrome de Down por lo general pueden quedar embarazadas. Hay un aumento del riesgo de abuso sexual y otros tipos de maltrato en hombres y mujeres. Es importante para aquellas personas con síndrome de Down:
En la mayoría de las comunidades, se ofrece educación y capacitación especial para los niños con retraso en el desarrollo mental. La terapia del habla puede ayudar a mejorar las destrezas lingüísticas. La fisioterapia puede enseñar destrezas motrices. La terapia ocupacional puede ayudar con la alimentación y la realización de tareas. Los cuidados de salud mental pueden ayudar tanto a los padres como al hijo a manejar los problemas del estado anímico o del comportamiento. Con frecuencia, también se necesitan educadores especiales.
Al amamantar, el bebé debe estar bien apoyado y totalmente despierto. El bebé puede tener algún escape debido al control deficiente de la lengua. Sin embargo, muchos bebés con el síndrome de Down pueden lactar de manera satisfactoria.
La obesidad puede volverse un problema para los niños mayores y los adultos. Realizar mucha actividad y evitar los alimentos ricos en calorías es importante. Antes de empezar actividades deportivas, se deben examinar el cuello y las caderas del niño.
La formación conductual puede ayudar a las personas con síndrome de Down y sus familias a hacerle frente a la frustración, el enojo y el comportamiento compulsivo que suele presentarse. Los padres y cuidadores deben aprender a ayudarle a la persona con síndrome de Down a enfrentar la frustración. Al mismo tiempo, es importante estimular la independencia.
Las mujeres adolescentes y adultas con síndrome de Down por lo general pueden quedar embarazadas. Hay un aumento del riesgo de abuso sexual y otros tipos de maltrato en hombres y mujeres. Es importante para aquellas personas con síndrome de Down:
- Enseñarles acerca del embarazo y tomar las precauciones apropiadas
- Aprender a defenderse en situaciones difíciles
- Estar en un ambiente seguro
En la mayoría de las comunidades, se ofrece educación y capacitación especial para los niños con retraso en el desarrollo mental. La terapia del habla puede ayudar a mejorar las destrezas lingüísticas. La fisioterapia puede enseñar destrezas motrices. La terapia ocupacional puede ayudar con la alimentación y la realización de tareas. Los cuidados de salud mental pueden ayudar tanto a los padres como al hijo a manejar los problemas del estado anímico o del comportamiento. Con frecuencia, también se necesitan educadores especiales.
Expectativas (pronóstico)
Aunque muchos niños que tienen síndrome de Down tienen limitaciones físicas y mentales, pueden llevar vidas independientes y productivas hasta bien entrada la adultez.
Alrededor de la mitad de niños con síndrome de Down nace con problemas cardíacos, incluso comunicación interauricular, comunicación interventricular y defecto del relieve endocárdico. Los problemas cardíacos graves pueden llevar a la muerte prematura.
Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de leucemia que también pueden causar la muerte prematura.
El nivel de discapacidad intelectual varía, pero es normalmente moderado. Los adultos con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de padecer demencia.
Alrededor de la mitad de niños con síndrome de Down nace con problemas cardíacos, incluso comunicación interauricular, comunicación interventricular y defecto del relieve endocárdico. Los problemas cardíacos graves pueden llevar a la muerte prematura.
Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de leucemia que también pueden causar la muerte prematura.
El nivel de discapacidad intelectual varía, pero es normalmente moderado. Los adultos con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de padecer demencia.
Posibles complicaciones
- Obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño
- Lesión por compresión de la médula espinal
- Endocarditis
- Problemas oculares
- Infecciones auditivas frecuentes y mayor riesgo de otras infecciones
- Hipoacusia
- Problemas cardíacos
- Obstrucción gastrointestinal
- Debilidad de los huesos de la espalda en la parte superior del cuello
Cuándo contactar a un profesional médico
Se debe consultar con el médico para determinar si el niño necesita educación y entrenamiento especiales. Es importante que el niño tenga chequeos o revisiones regulares con su médico.
Prevención
Los expertos recomiendan la asesoría genética para personas con antecedentes familiares de síndrome de Down que deseen tener un hijo.
El riesgo para las mujeres de tener un hijo con síndrome de Down se incrementa a medida que envejecen y es significativamente mayor entre mujeres de 35 años en adelante.
Las parejas que ya tienen un bebé con este síndrome tienen un mayor riesgo de tener otro bebé con el mismo trastorno.
Exámenes como la translucencia nucal, la amniocentesis o la muestra de vellosidades coriónicas se pueden llevar a cabo en el feto durante los primeros meses del embarazo para verificar si hay síndrome de Down. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer exámenes de detección para síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, sin importar la edad.
El riesgo para las mujeres de tener un hijo con síndrome de Down se incrementa a medida que envejecen y es significativamente mayor entre mujeres de 35 años en adelante.
Las parejas que ya tienen un bebé con este síndrome tienen un mayor riesgo de tener otro bebé con el mismo trastorno.
Exámenes como la translucencia nucal, la amniocentesis o la muestra de vellosidades coriónicas se pueden llevar a cabo en el feto durante los primeros meses del embarazo para verificar si hay síndrome de Down. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer exámenes de detección para síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, sin importar la edad.
SINDROME DE LENNOX-GASTAUT
DESCRIPCIÓN
El
síndrome de Lennox-Gastaut (LG) es una encefalopatía epileptiforme de la
infancia descrita por primera en 1770 por Tissot en un niño de 11 años con
frecuentes ataques mioclónicos y disfunción funcional progresiva. En 1938,
Gibbs y col. describieron las ondas y picos característicos del
electroencefalograma que eran diferentes de las del "petit mal". En
1950, Lennox encontró una correlación clínica entre este tipo de EEG y
pacientes con múltiples crisis epilépticas.
|
Este síndrome se caracteriza por convulsiones
intratables y muy frecuentes, retraso mental y electroencefalograma
característico. Supone entre el 5-10% de los desórdenes convulsivos de la
infancia y es algo más frecuente en los varones. Se inicia usualmente entre los
3 y 5 años de edad, aunque puede ocurrir hasta los 8 años. Sólo en el 2-4% de
los casos hay historia familiar de epilepsia. En el 30% de los casos, el
síndrome de Lennox-Gastaut es de etiología desconocida, es decir no ha habido
previamente historia de desórdenes neurológicos o convulsivos. En el 60% de los
casos, previamente se han observado problemas neurológicos perinatales o
postnatales incluyendo el síndrome de West. Los más usuales son asfixia
perinatal, encefalitis, meningitis, trauma durante el parto, esclerosis
tuberosa, malformaciones congénitas, tumores, toxoplasmosis y otras enfermedades
virales. También puede estar originado por enfermedades neurodegenerativas como
lipofucsinosis o gangliosidosis.
| SINTOMAS La manifestación inicial suele tener lugar muy pronto en la infancia y consiste en atonía del cuello (caída de la cabeza). El desorden se caracteriza por los múltiples tipos de crisis: las más frecuentes son crisis tónicas y atonía, aunque a veces se presentan convulsiones tónico-clónicas o mioclónicas. La frecuencia de las crisis varía entre 9 y 70 por día, siendo las tónicas las más frecuentes (17-55%). Durante el sueño, se observan crisis tónicas hasta en el 70-90% de los pacientes. En algunos casos, se producen crisis atónicas que se presentan como una súbita pérdida del tono de los músculos de la cabeza (caída de la cabeza) o de todo el cuerpo (con caída del sujeto). La consciencia se altera sólo brevemente y se recupera con rapidez. En un 50% de los sujetos se observan ausencias atípicas, mientras que las convulsiones generalizadas se presentan en el 60-70% de los casos. El electroencefalograma se caracteriza por múltiples descargas y ondas de baja frecuencia de 1.5 a 2.5 Hz. El ruido de fondo es lento y se caracteriza por picos multifocales. No se crean por fotoestimulación ni por hiperventilación. Dado que estas características del EEG están también presentes en otros desórdenes convulsivos, antes de emitir el diagnóstico se debe establecer la correlación clínica entre el EEG y los síntomas. |
El síndrome de Lennox-Gastaut va acompañado de
retraso mental en el 100% de los casos diagnosticados.
TRATAMIENTO
Aproximadamente
el 5% de los pacientes con síndrome de Lennox-Gastaut muere por este desorden
o por los problemas asociados al mismo en unos 10 años desde el comienzo. A
menudo, el desorden se prolonga durante la adolescencia y la edad adulta
causando múltiples problemas emocionales y discapacidades en casi todos los
pacientes. Los sujetos muestran dificultades de aprendizaje, pérdida de
memoria, y alteraciones de los movimientos. El 50% de los que llegan a la
edad adulta están totalmente discapacitados, y tan sólo el 17% puede valerse
por sí mismo.
El
tratamiento es muy difícil, siendo el síndrome de Lennox-Gastaut refractario
a la terapia convencional. Los fármacos de primera elección son el valproato
y las benzodiazepinas (clonazepam, nitrazepam y clobazam), y se deben elegir
en función de los tipos de crisis más frecuentes. El fenobarbital y la
primidona pueden empeorar el cuadro ya que causan somnolencia. Para las
ausencias, se emplea la etoxisuccimida.
Algunos
pacientes responden a un tratamiento corto con ACTH o dizametasona, pero las
recaídas suelen ser muy frecuentes. La dieta cetogénica ha sido empleada con
resultados variables. Algunos autores administrando hasta el 75% de la
ingesta calórica diaria en forma de grasas ha conseguido buenos resultados. La resección del cuerpo calloso ha sido empleada para controlar
crisis atónicas.
Por
regla general se utilizan dos o más anticonvulsivantes. El felbamato, en
monoterapia ha mostrado ser relativamente efectivo con reducciones del 34% de
las crisis atónicas, 19% de la frecuencias de todas las crisis y una mejoría
de la situación en general. El topiramato también parece ser eficaz en el
síndrome de Lennox-Gastaut, reduciendo las crisis hasta en un 50%. Sin
embargo, la experiencia clínica es todavía limitada. Entre los nuevos
antiepilépticos, la lamotrigina y la vigabatrina añadidos al valproato
producen resultados satisfactorios en algunos pacientes.
La
prognosis es mala para los pacientes con síndrome de Lennox-Gastaut. Cerca
del 80% continúan con crisis cuando llegan a la vida adulta y los dos tercios
son resistentes a la terapia convencional. Muchos de ellos son retrasados
mentales y también es frecuente la presencia de un deterioro neurológico
progresivo. Los siguientes factores han sido asociados a una mala prognosis:
|
martes, 1 de marzo de 2016
La importancia de los sonidos
La palabra sonido, se refiere a la sensación
producida en el órgano del oído por las vibraciones de los cuerpos, transmitidos
a través de un medio como el aire.
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